"Reflexiones sobre los Acuerdos de Paz en El Salvador"
Embajador Carlos Garcia, 16 de Enero de 2015

No cabe duda que a 23 años de haberse suscrito los Acuerdos de Paz, se impone una revisión crítica de los mismos, tanto de sus logros como de sus vacíos y los desafíos actuales que la violencia social impone a nuestra sociedad. A mi juicio, la mayor contribución de los Acuerdos de Paz fue terminar con el enfrentamiento armado en el país, y desmontar las estructuras militares irregulares (la guerrilla del FMLN) para convertirla en Partido Político.
En el caso de la fuerza armada, disminuir el número de sus miembros y la eliminación de las fuerzas élites, sobre las que cayó la responsabilidad de una serie de violaciones masivas, masacres y otros actos que violaron los derechos humanos de nuestra población.
Adicionalmente, se crearon instituciones nuevas como la Policía Nacional Civil (PNC), la Academia de Seguridad Pública, la Inspectoría de la PNC, y la reforma de la Constitución de la República, para permitir una nueva institucionalidad democrática en nuestro país.
Estos son algunos logros importantes que permitieron una apertura democrática, que se ha ido consolidando desde entonces. No fueron logros menores, fue un paso histórico en el desarrollo de El Salvador que merecen destacarse y reconocer su contribución al desarrollo de nuestro país.
En relación a los vacíos evidentes de los Acuerdos de Paz, a mi juicio el principal de todos, fue su incapacidad de cambiar el poder oligárquico de nuestro país, lo que ha continuado siendo el principal obstáculo para lograr un sistema económico y social más equitativo, que supere la marginación social y eleve el nivel de vida de los salvadoreños, fortaleciendo las clases medias del país, y beneficiando más ampliamente a nuestras clases populares con las remesas recibidas de nuestros compatriotas viviendo fuera del país, que a la fecha representan el 20% del PIB.
Adicionalmente, los gobiernos posteriores a la firma de los Acuerdos de Paz, incluido el actual, han sido incapaces de abordar el tema de la reconciliación nacional, ni siquiera desde la perspectiva de la "salud mental" y muchos menos se han planteado la importancia de contar con una "Política Nacional de Salud Mental", que permita asimilar los efectos emocionales, sicológicos, traumas y otros desequilibrios que impiden aún a una gran parte de la población, perdonar y seguir adelante.
Este factor emocional que se magnifica en la psiquis colectiva, en lugar de superarse se ha ido deteriorando progresivamente, como consecuencia de la inseguridad y la violencia social representada por el accionar ilegal de las pandillas. Las cuales, en un principio, estuvieron relacionadas directamente con la política de repatriación forzada, impuesta por el gobierno de los Estados Unidos, a los migrantes indocumentados; pero que desafortunadamente han mutado, hasta convertirse en aliados y gatilleros del crimen transnacional organizado, reflejado en los carteles mexicanos y sudamericanos que se han acomodado en Centroamérica, como consecuencia de las acciones militares impulsadas por los Estados Unidos, en cooperación con Mexico, Colombia, Ecuador, Bolivia y Peru, en los carteles de narcotráfico, que operan en sus territorios.
Dicho lo anterior, hay que considerar los desafíos actuales y de cara al futuro. El principal de todos es la necesidad histórica de reducir el poder de la oligarquía y crear un contra poder, que equilibre de alguna manera, la influencia determinante de ésta en la vida económica y social del país. Este tema es fundamental, porque no se trata de formar un "puñado" de nuevos ricos, aislados del resto de la sociedad, como esta ocurriendo en la actualidad. Se necesita crear las condiciones para que un mayor número de salvadoreños mejoren sus condiciones de vida material, como en Brasil, que elevo las condiciones de vida de su población en pobreza extrema en por lo menos un 89% en los últimos diez años.
Por la experiencia vivida fuera de El Salvador por más de 18 años, estoy convencido que los "hermanos lejanos, cercanos o como quieran llamarnos" estamos obligados a contribuir a la construcción de esa masa crítica que potencie las clases medias de El Salvador, junto con un gobierno que impulse un verdadero programa de desarrollo nacional, con una política exterior abierta al mundo.
No es una tarea fácil, pero no hay otro camino. El Salvador cada día es menos viable, debido a la alta polarización política y la continua profundización de un sistema económico y social que permite a los ricos ser más ricos, y a los pobres más pobres, con el agravante del desgaste de la clase media, que su aspiración de progreso se diluye al ver que sus condiciones de vida se disminuyen constantemente.
Hay mucho camino que recorrer aún, no hay soluciones fáciles ni mágicas que cambien este panorama de la noche a la mañana, pero lo que si se puede hacer ya, es forjar nuevos líderes políticos que motiven a nuestra población a ver hacia adelante, que contribuyan a forjar una visión común, aunque tengan distintos puntos de vista políticos, a aprovechar las oportunidades de contar con un ingreso constante del 20% del PIB, por medio de las remesas, pero que estas se inviertan de manera más racional, se que se han hecho algunos esfuerzos en esta materia, pero no han tenido los resultados esperados, se necesita "pensar", "analizar" y "proponer" nuevos caminos, esa es la responsabilidad histórica de nuestra generación, cuando hablamos de renovar la política, somos nosotros quienes debemos promover ese cambio.
Los Acuerdos de Paz de 1992 cumplieron con una etapa de desarrollo del país. Se han agotado y no son adecuados para enfrentar los retos actuales y futuros de El Salvador, por tanto, esta en nosotros dar el siguiente paso....estamos dispuestos a hacerlo?
"Reflexion on the Peace Accords of El Salvador"
by Amb. Carlos Garcia, 16 January 2015
No doubt that 23 years of the Peace Accords have been signed, a critical review of them, both his achievements as to its accuracy and current challenges that social violence imposed on our society. In my view, the greatest contribution of the Peace Accords was to end the armed conflict in the country, and remove the irregular military structures (the FMLN guerrillas) to convert Political Party.
In the case of armed force, to reduce the number of its members and the elimination of the elite forces, which fell responsibility for a series of mass rapes, massacres and other acts that violated the human rights of our people.
Additionally, new institutions such as the National Civil Police (PNC), the Public Security Academy, the Inspectorate of the PNC, and reform of the Constitution of the Republic was created, to allow a new democratic institutions in our country.
Here are some important achievements that have a democratic opening, which has been consolidated since. Were not minor accomplishments, was a historic step in the development of El Salvador that deserve recognition and acknowledge their contribution to the development of our country.
Regarding the apparent gaps in the Peace Accords, in my opinion the main of all was its inability to change the oligarchic power of our country, which has remained the main obstacle to achieving a more equitable economic and social system, that overcomes social marginalization and raise the standard of living of Salvadorans, strengthening the middle class of the country and benefiting our widely popular classes remittances received from our compatriots living abroad, which to date represent 20% of GDP.
Additionally, following the signing of the Peace Accords governments, including the present, have been unable to address the issue of national reconciliation, even from the perspective of the "mental health" and far fewer have raised the importance of have a "National Mental Health Policy" to assimilate the emotional, psychological effects, traumas and other imbalances that prevent even a large part of the population, forgive and move on.
This emotional factor that is magnified in the collective psyche, rather than overcome has deteriorated progressively, as a result of insecurity and social violence represented by the illegal actions of gangs. Which, initially, were directly related to the policy of forced repatriation, imposed by the government of the United States, undocumented migrants; but unfortunately have mutated to become allies and gunmen of organized transnational crime, reflected in Mexican and South American cartels have been accommodated in Central America as a result of military actions taken by the United States, in cooperation with Mexico, Colombia, Ecuador, Bolivia and Peru, where drug cartels operating in their territories.
That said, consider the current and the future challenges. The principal of these is the historical necessity of reducing the power of the oligarchy and create a counter power to balance somehow the decisive influence of the latter in economic and social life of the country. This issue is critical because there is forming a "handful" of new rich, isolated from the rest of society, as is happening today. You need to create the conditions for a greater number of Salvadorans improve their material living conditions, as in Brazil, which raised the living conditions of the population in extreme poverty by at least 89% in the last ten years.
By the experience outside El Salvador for over 18 years, I am convinced that we are obliged to contribute to building that critical mass that enhances the middle classes of El Salvador "distant, close or whatever you call us brothers" along with a government that promotes a true national development program, with an open foreign policy on the world.
It is not an easy task, but there is no other way. El Salvador every day is less viable because of the high political polarization and the continuous deepening of economic and social system that allows rich get richer, and the poor poorer, aggravated wear middle class, its aspiration to progress is diluted to see that their living conditions are steadily declining.
There is a long way to go yet, there are no easy or quick fixes to change this panorama overnight, but what if you can already do, is to forge new political leaders to motivate our people to look forward, to contribute to forge a common vision, though they have different political views, to take advantage of opportunities to have a steady income of 20% of GDP, through remittances, but these are invested in a more rational way, which have made some efforts in this area, but have not had the expected results, you need to "think", "analyze" and "propose" new roads, that is the historical responsibility of our generation, when we renew the policy, we who we should promote that change.
The Peace Accords of 1992 met a stage of development. Are exhausted and are not suitable to meet current and future challenges of El Salvador, therefore, is in us take the next step .... we are willing to do?
http://www.southsouthnews.com/south-south-news/ssn-features/448-un-coverage/un-main-bodies/36074-un-chief-hails-23-years-of-peace-in-el-salvador
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